Oxigeno Activo

  • Limpieza general: se puede utilizar mediante aplicación directa o diluido en agua. Su PH de carácter neutro lo hace apropiado para la limpieza de todo tipo de superficies delicadas.
  • Lavado de la ropa: debido a su poder blanqueante, el oxígeno activo suele usarse en combinación con el detergente ordinario para conseguir una limpieza más completa. De hecho, algunos detergentes incluyen en su composición oxígeno activo para combatir más eficazmente las manchas. En la lavadora, vierte la cantidad de oxígeno activo indicada por el fabricante en el cajetín del detergente para que se combine la acción de ambos productos.
  • Quitamanchas: tiene una potente acción blanqueadora y quitamanchas que sustituye a la lejía en la lavadora, y es más respetuoso con la prenda manchada.
  • Limpieza del baño: es un buen sustitutivo de la lejía para eliminar manchas de moho de azulejos, lavabos, suelos y paredes. La utilización de agua con oxígeno activo es una alternativa inocua, libre de tóxicos y respetuosa con el medioambiente.
  • Limpieza de metales: siempre que sea mezclado con agua el oxígeno activo es una alternativa sencilla y económica que respeta los materiales y asegura su limpieza y desinfección.
  • Tratamiento de las piscinas: Últimamente este oxidante se utiliza en las piscinas para sustituir de una forma más ecológica y saludable al cloro. Cuando esta sustancia se mezcla con el agua libera un oxígeno que se combina con la materia orgánica y se detiene su actividad y se elimina sin generar residuos.